Resumen
La Contraloría General de la República desestimó la solicitud de una recurrente que buscaba que se le reconocieran horas de trabajo como docencia de aula para acceder al beneficio de titularidad docente. El dictamen confirmó que, al 31 de julio de 2014, la recurrente tenía 37 horas semanales, de las cuales 26 fueron reconocidas como docencia de aula. Las 11 horas restantes, correspondientes a labores de planificación, evaluación, coordinación de proyectos de integración escolar y refuerzo educativo, no constituían docencia de aula efectiva, por lo que no podían ser consideradas para el cómputo del beneficio. La Contraloría señaló que la situación ya había sido analizada previamente y que no se presentaron nuevos antecedentes que justificaran modificar el criterio sostenido en dictámenes anteriores.