Resumen
La Contraloría General de la República concluyó que no se ajustó a derecho que la Municipalidad de Santiago efectuara múltiples cobros por el otorgamiento o renovación de licencias de conducir. Según el dictamen, la licencia de conducir constituye un solo documento, por lo que corresponde cobrar un único monto por su emisión, con independencia de las clases que comprenda. En el caso analizado, un recurrente solicitó la renovación de varias clases y el otorgamiento de otra, pero el municipio cobró por cada clase, lo que resultó improcedente, debiendo devolverle lo pagado en exceso. Asimismo, ordenó a la municipalidad adecuar su ordenanza sobre derechos por permisos y servicios municipales e informar en un plazo de 15 días desde la recepción del oficio.