Resumen
La Contraloría General de la República tomó razón, con alcance, de las resoluciones N° 130 y 131, de 2010, de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, que aprobaron convenios entre distintos Servicios de Salud y la Universidad de Chile para los programas de especialización de médicos cirujanos y cirujanos dentistas en la etapa de destinación y formación. Los actos habían sido observados previamente y los reparos fueron subsanados. El organismo advirtió que las resoluciones solo citaban la causal de trato directo, por lo que la fundamentación se encontraba en el oficio N° 3.666, de 2010, de la Subsecretaría, que se consideró suficiente por esta vez. Dicha causal, prevista en la ley N° 19.886 y su reglamento, procede cuando la magnitud de la contratación exige un proveedor determinado por su experiencia comprobada y no existen otros que otorguen igual confianza y seguridad. La Subsecretaría informó que no había cupos disponibles en otras universidades para estos programas, lo que justificó el trato directo.