Resumen del criterio jurisprudencial
El caso trata de una solicitud de regularización de derechos de aprovechamiento de aguas presentada por miembros de una comunidad indígena Aymara, quienes alegan posesión ancestral e ininterrumpida por más de 40 años. La solicitud fue opuesta por Agrícola Lluta S.A., titular de derechos en la cuenca del Río Camarones. La Dirección General de Aguas informó favorablemente. El Tercer Juzgado de Letras de Arica acogió la solicitud, decisión confirmada por la Corte de Apelaciones de Arica. La empresa opositora dedujo recurso de casación en el fondo ante la Corte Suprema, alegando infracción de normas legales y falta de ponderación de pruebas. La Corte Suprema, en mayoría, confirmó la sentencia recurrida, considerando que la prueba testimonial acreditaba el uso ancestral y pacífico del agua. Sin embargo, hubo un voto disidente que estimó que la solicitud debió ser rechazada por no haber sido presentada por la comunidad indígena como ente colectivo y por insuficiente acreditación del uso.