Resumen
El organismo de control descartó que la agrupación de los medicamentos palbociclib, ribociclib y abemaciclib en la misma categoría terapéutica constituyera una decisión arbitraria, señalando que la Subsecretaría de Salud Pública y FONASA actuaron dentro de sus atribuciones y con fundamento técnico, sin que corresponda a la Contraloría evaluar aspectos científicos o clínicos de la medida.