Resumen
La Corte Suprema rechazó los recursos de reclamación presentados contra la sentencia del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) de 25 de septiembre de 2014, que condenó a las empresas Agrosuper, Ariztía, Agrícola Don Pollo y a la A.P.A. (APA) por conductas de colusión. Las empresas acordaron limitaciones a la producción de carne de pollo y se asignaron cuotas de producción y comercialización de productos avícolas entre los años 2000 y 2010. La Corte Suprema confirmó que existió un patrón de conducta coordinado monitoreado a través de la asociación gremial, donde todas las empresas contaban con información previa sobre cargas, producción futura, stocks y ventas de sus competidores. Se acreditó mediante correos electrónicos que las empresas acordaron medidas conjuntas como matanza de crías recién nacidas y congelación de productos. La colusión tuvo aptitud causal para restringir gravemente la libre competencia en el mercado relevante.