Resumen
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reclamaba el pago de los salarios de docentes por las horas de clases perdidas, pero el Tribunal sostuvo que esos sueldos se abonan con independencia de la efectiva prestación del servicio. Así, entendió que no se acreditó un daño patrimonial, ya que no existieron gastos adicionales por las evacuaciones ni por la recuperación de clases.