Resumen del criterio jurisprudencial
El demandante, Marcos Rubén Fernández Tapia, chofer, sufrió un accidente laboral el 27 de junio de 2024 al ser colisionado como copiloto. Fue atendido por el Instituto de Seguridad del Trabajo (IST), que diagnosticó cervicalgia y otorgó licencias médicas breves. Ante la persistencia del dolor, consultó particularmente, y una resonancia magnética reveló discopatías degenerativas múltiples que requerían cirugía. El demandante acusó al IST de negligencia por no realizar exámenes adecuados y no pagar subsidios, solicitando indemnizaciones por daño emergente, lucro cesante y daño moral. El IST opuso excepción de incompetencia del tribunal, argumentando que la Superintendencia de Seguridad Social ya había determinado el origen común de las patologías. El tribunal acogió la excepción de incompetencia, declarándose incompetente para conocer del caso y omitiendo pronunciarse sobre el fondo.