Resumen
El máximo Tribunal acogió la excepción de nulidad de la obligación en un juicio ejecutivo por cobro de tres facturas, tras constatar que carecían de respaldo en órdenes de compra, no ingresaron a la contabilidad y no se entregaron las mercaderías correspondientes. El fallo aclara que las facturas son títulos causados vinculados a contratos reales, y que la falta de causa constituye una nulidad absoluta de la obligación, aplicable incluso frente a cesionarios.