Resumen
Antigua y Barbuda presentó una reclamación ante la OMC el 21 de marzo de 2003 contra medidas estadounidenses que afectaban el suministro transfronterizo de servicios de juegos de azar y apuestas. Antigua y Barbuda consideró que las medidas aplicadas por autoridades centrales, regionales y locales estadounidenses impedían el acceso a su mercado, violando obligaciones del AGCS. Se estableció un Grupo Especial el 21 de julio de 2003, con participación de terceros como Canadá, CE, México, T.C.J.. El procedimiento incluyó análisis de compatibilidad con artículos II, VI, VIII, XI, XVI y XVII del AGCS. Finalmente, el OSD autorizó a Antigua y Barbuda a suspender concesiones y obligaciones en materia de derechos de propiedad intelectual respecto a Estados Unidos, con un monto de 21 millones de dólares anuales.