Resumen
El documento es una nota descriptiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre productos médicos de calidad subestándar y falsificados. Se indica que en países de renta baja o media, al menos uno de cada 10 medicamentos es de calidad subestándar o falsificado, generando gastos anuales de USD 30.500 millones. Los productos médicos de calidad subestándar incumplen normas y especificaciones de calidad debido a prácticas deficientes de fabricación o controles inadecuados. Los productos falsificados tienen su identidad, composición o procedencia deliberadamente tergiversada con intención de engañar al consumidor. Estos productos representan una amenaza importante para la salud pública mundial, pudiendo ser ineficaces o directamente dañinos al contener ingredientes incorrectos, dosis inadecuadas, contaminantes o sustancias tóxicas. Además, pueden incrementar indirectamente el riesgo de resistencia a los antimicrobianos.