Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la resolución N° 13, de 2015, de Gendarmería de Chile, que cursó una decisión de la Comisión Médica Central de Carabineros de Chile. Esa comisión declaró que un funcionario de Gendarmería no tenía salud apta para seguir desempeñándose en la institución. El funcionario reclamó que no fue evaluado presencialmente, que no pudo asistir a citaciones por fuerza mayor y que no se ponderó su falta de tiempo para una pensión de retiro. El organismo concluyó que la jurisprudencia administrativa le asigna a dicha comisión la facultad de pronunciarse sobre la aptitud de los funcionarios de Gendarmería, sin revisar sus antecedentes clínicos. Señaló que el reglamento permite a la comisión practicar los exámenes que estime necesarios, sin obligación de examinar personalmente al funcionario. Además, indicó que la alegación de fuerza mayor no fue acompañada de documentos que la acrediten, y que la conveniencia del servidor no limita las atribuciones de la comisión. Por ello, la decisión se ajustó a derecho.