Resumen
El artículo analiza el caso Madres de Cabo Frío vs. Brasil ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde decenas de madres en Cabo Frío (Río de Janeiro) sufrieron negligencia médica entre 1996 y 1997, resultando en la muerte de 96 recién nacidos por infecciones hospitalarias. Las víctimas, mayoritariamente mujeres pobres y negras, fueron sometidas a condiciones degradantes, privadas de información y posteriormente estigmatizadas. El Estado brasileño incumplió en múltiples aspectos: ignoró denuncias previas, no fiscalizó adecuadamente y realizó investigaciones superficiales sin perspectiva de género y raza. El caso representa un patrón estructural de desigualdad en atención obstétrica que afecta desproporcionadamente a mujeres negras. Los autores argumentan que este caso puede generar avances históricos en el reconocimiento de la violencia obstétrica como fenómeno derivado de discriminación estructural.