Resumen del criterio jurisprudencial
La Corte de Apelaciones de Talca acogió el recurso de apelación impetrado por el Servicio de Impuestos Internos en contra la sentencia del Tribunal Tributario y Aduanero de la Región del Maule, que dio ha lugar al reclamo presentado contra un giro que determinó a pagar el Impuesto Único a la Renta. El reclamante sostuvo que el Giro debía ser dejado sin efecto por cuanto el mismo se había emitido fuera de los plazos de prescripción de las acciones fiscalizadoras del Servicio establecidos en el artículo 200 del Código Tributario. El Tribunal concluyó que no correspondía aplicar la interrupción a los plazos de prescripción de la acción fiscalizadora, pues dicha institución se encontraba expresamente contemplada en el artículo 201 del Código Tributario, que tenía por objeto regular la acción de cobro del Fisco. Agregó, que entender que, luego de notificadas las Liquidaciones, se interrumpía el plazo para que la Administración Tributaria pudiera emitir los giros correspondientes implicaba desatender la aplicación estricta que debía darse a las normas tributarias atendida su naturaleza. Por medio del recurso, el contribuyente manifestó que el ente fiscalizador sostuvo que el artículo 201 del Código Tributario establecía expresamente en su numeral segundo dos actuaciones de la administración, que en el evento de ser notificadas, interrumpían la acción de cobro, y que no eran otras que la notificación de un giro o una liquidación. Asimismo, indicó que ello había sido reiterado por el propio Servicio de Impuestos Internos en la Circular Nº 73 de 11 de octubre de 2001, la que determinaba expresamente en su numeral noveno, que la notificación de una liquidación interrumpía el plazo de dicho Órgano para emitir los respectivos giros. La Corte de Apelaciones dejó establecido que si bien del giro reclamado se desprendía que el vencimiento legal del pago del Impuesto Único a la Renta, correspondiente al año tributario 2014, era el 30 de abril de ese mismo año, de acuerdo a los antecedentes producidos y valorados de acuerdo a las reglas de la sana crítica, se infería que el Servicio había notificado válidamente la Citación de fecha 18 de mayo de 2016. Esto último, había ocurrido con fecha 20 de mayo de 2016 y con fecha 15 de noviembre de 2016 se había notificado válidamente la Liquidación de ese mismo mes y año, que servía de antecedente al giro reclamado. Además, la Corte señaló que en esas circunstancias cobraba plena aplicación lo dispuesto en el artículo 201, inciso segundo, del Código Tributario que disponía que, en los mismos plazos señalados en el artículo 200, y computados en la misma forma, prescribiría la acción del Fisco para perseguir el pago de los impuestos, intereses, sanciones y demás recargos. Esos plazos de prescripción se interrumpirían desde que interviniera notificación administrativa de un giro o liquidación. Luego, la Magistratura sostuvo que el inciso tercero del artículo 201 del Código Tributario, disponía que producto de la interrupción de la prescripción indicada en su numeral segundo empezaba a correr un nuevo término, de tres años. De modo que en la especie, el giro reclamando de fecha 1 de junio de 2018 podía ser notificado por el Servicio de Impuestos Internos hasta el 15 de noviembre de 2019. Asimismo, manifestó que no obstante que el inciso segundo del artículo 24 del Código Tributario, señalaba que los impuestos y multas se girarían transcurrido el plazo de noventa días establecido en el inciso primero del artículo 124 del mismo Código, desde la respectiva notificación, tal situación debía conciliarse con el artículo 201 N° 2 del Código Tributario, y además, con el mismo artículo 124. En este último, el legislador dejaba claro que había impuestos, como el caso del Impuesto Único de Renta, que necesariamente requerían la Liquidación, que iba a servir de antecedente al giro que posteriormente se emitiera, el que a su vez debía conformarse con la primera, pues de lo contrario le sería inaplicable la interrupción