Resumen del criterio jurisprudencial
El Ministerio Público acusó a Carlos Javier Calderón Burgos y Mauricio Raúl Casas-cordero Herrera como autores del delito consumado de receptación de vehículo motorizado, por haber sido sorprendidos en posesión de un automóvil robado horas antes. Durante el juicio, la fiscalía presentó como prueba al propietario del vehículo y a un funcionario de Carabineros que declaró sobre cámaras de seguridad. Sin embargo, el tribunal consideró que no se acreditó suficientemente que los acusados conocieran el origen ilícito del vehículo. La defensa argumentó que no había prueba directa ni indicios suficientes de dicho conocimiento. El tribunal aplicó el principio de presunción de inocencia y concluyó que la prueba rendida no permitía formar convicción más allá de toda duda razonable. En consecuencia, absolvió a ambos acusados de la acusación.