Resumen
La anunciada revisión del Estatuto Administrativo abre una oportunidad para modernizar un régimen que arrastra problemas estructurales en materia de contratas, honorarios, carrera funcionaria, evaluación del desempeño y disciplina. El autor sostiene, sin embargo, que la reforma no puede reducirse a una lógica de ajuste fiscal: debe tener anclaje constitucional, considerar la jurisprudencia de Contraloría y tribunales, incorporar efectivamente a las asociaciones de funcionarios y abordar de manera integral las distintas tensiones que hoy presenta la Ley N°18.834.