Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la impugnación de un funcionario de la Policía de Investigaciones de Chile que fue declarado con salud incompatible para el cargo por haber hecho uso de licencias médicas por más de seis meses dentro de los últimos dos años de desempeño. El organismo concluyó que la declaración corresponde al jefe superior del servicio, quien solo debe verificar el cumplimiento de ese requisito legal, por lo que los certificados médicos del médico tratante no pueden objetarla. Respecto del cómputo del plazo de dos años, la Contraloría aplicó su criterio consolidado, contando hacia atrás desde la fecha de la resolución. Asimismo, estimó que la decisión está debidamente fundamentada y que los dictámenes invocados por el recurrente se refieren a licencias por accidente en acto de servicio, situación distinta. Por ello, dictaminó que la decisión se ajusta a derecho. Finalmente, sobre los hechos que el funcionario calificó de acoso laboral, señaló que corresponde a la jefatura con potestad sancionatoria evaluarlos y, en su caso, ordenar un proceso sumarial.