Resumen
Concedió una tutela a favor de una mujer de 98 años y su hija, al determinar que sus familiares vulneraron los derechos a la familia, a la unidad familiar y a la autonomía personal de la adulta mayor al impedir la comunicación entre ambas. La Corte revocó las decisiones de instancia, ordenó restablecer el contacto presencial y virtual entre ambas y dispuso el seguimiento del caso, subrayando el deber de respeto, cuidado y autodeterminación de las personas mayores.