Resumen del criterio jurisprudencial
Resolvió que la empresa Open Artificial Intelligence infringió la marca registrada OpenAI al utilizar una denominación marcaria casi idéntica tras el lanzamiento comercial de ChatGPT. Así, ordenó el cese del uso de la marca “Open AI” y canceló su registro por considerarlo fraudulento. La jueza concluyó que existió intención por parte de la demandada de aprovechar el reconocimiento de OpenAI en el mercado para obtener beneficios indebidos.