Resumen
Un tribunal de apelaciones turco confirmó el 28 de diciembre de 2022 la condena de cadena perpetua contra el activista Osman Kavala, acusado de financiar empresas antigubernamentales en 2013 y participar en el fallido intento de golpe de Estado en 2016. El tribunal también ratificó sentencias de 18 años de cárcel para otros siete acusados por complicidad en el delito, en el caso conocido como 'Gezi Park'. Kavala ha permanecido en prisión desde 2017 a la espera de juicio, negando todos los cargos. Organismos internacionales como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos han abogado por su liberación, argumentando que su detención carece de base legal. Sus abogados han descrito la detención como injusta y fundamentada en motivos políticos abstractos y ficticios. La confirmación de la sentencia ha generado críticas internacionales y tensiones diplomáticas entre Turquía y países occidentales como Estados Unidos y Alemania.