Resumen
El gobierno define a Antifa como una agrupación militarista y anarquista cuyo objetivo es derrocar al Gobierno y al sistema legal estadounidense, recurriendo a medios ilegales, incluida la violencia. La orden instruye a las agencias federales a investigar, desmantelar y neutralizar cualquier operación ilegal relacionada, además de indagar el financiamiento detrás de estas acciones. Antifa se caracteriza por su estructura descentralizada, sin liderazgo único, lo que plantea dudas sobre la eficacia y legalidad de la medida.