Resumen
La presentación de Diella, la primera ministra de Estado para la Inteligencia Artificial en Albania, marca un hito político y tecnológico. Sin embargo, expertos advierten serios riesgos legales, éticos y democráticos: falta de transparencia, ausencia de supervisión humana real y una preocupante concentración de poder en decisiones automatizadas. Sin auditorías ni control público, Diella podría convertirse en un modelo de opacidad algorítmica institucionalizado.