Resumen del criterio jurisprudencial
El caso trata de un recurso de protección interpuesto por una clínica veterinaria y una veterinaria contra una clienta que, insatisfecha con la atención recibida por su gato, realizó publicaciones en Instagram acusando negligencia y grabó un video de la veterinaria. Las recurrentes alegaron vulneración de sus derechos constitucionales a la honra, integridad psíquica, libertad de trabajo y libertad económica. La recurrida eliminó voluntariamente las publicaciones días después. La Corte de Apelaciones de Rancagua consideró que, al haber cesado la conducta y no existir amenaza de reiteración, la acción cautelar había perdido su objeto. En consecuencia, rechazó el recurso, pero ordenó a la recurrida abstenerse de realizar publicaciones similares en el futuro. La decisión se basó en la falta de un peligro actual o inminente que justificara la intervención constitucional.