Resumen del criterio jurisprudencial
Determinó que Google no está obligado a vender Chrome ni Android, pero le prohibió celebrar contratos de exclusividad (como precarga de su buscador o IA), y le impuso la obligación de compartir datos de índice y de interacción con competidores. En paralelo, en Australia, la compañía acordó pagar una millonaria multa por acuerdos anticompetitivos con las empresas Telstra y Optus que preinstalaban Google Search de forma exclusiva en dispositivos Android.