Resumen
A más de un año de la entrada en vigor de la Ley Karin, persisten serias dificultades en su implementación en el sector público. La falta de claridad jurídica, la escasa formación en género y los recientes dictámenes de Contraloría que relativizan la sanción de destitución por acoso, amenazan con debilitar los avances en la erradicación de la violencia laboral y sexual.