Resumen
La abogada sostiene que endurecer las penas no resolverá el principal problema de estos delitos, pues la baja capacidad investigativa, la escasez de funcionarios especializados y el rezago tecnológico reducen las posibilidades reales de persecución. A su juicio, la prioridad debe estar en dotar al sistema de mejores herramientas, lograr una rápida remoción del contenido y actuar mientras la evidencia digital todavía existe.