Resumen
El máximo Tribunal acogió la demanda de una asegurada contra una compañía de seguros, tras establecer que, al haber transcurrido más de dos años desde la contratación del seguro y no haberse probado dolo, el principio de indisputabilidad impide a la aseguradora rechazar la cobertura, obligándola a pagar $21.958.760.- por gastos médicos y otras prestaciones amparadas en la póliza.