Resumen del criterio jurisprudencial
La nueva regulación establece un marco nacional que limite el acceso autónomo de los menores a las redes sociales y refuerza la supervisión del entorno digital infantil. La normativa introduce el consentimiento parental como requisito para los adolescentes de 13 y 14 años, junto con medidas de control de contenido, publicidad y uso de datos personales. Además, incorpora lineamientos de la Ley Europea de Servicios Digitales para garantizar herramientas de verificación y apoyo a los menores frente a situaciones de riesgo en línea.