Resumen del criterio jurisprudencial
La Corte Europea de Derechos Humanos resolvió que la República de Moldavia violó el derecho a la libertad de expresión de una jueza que fue destituida por informar a la prensa sobre los fundamentos de su opinión disidente antes de la publicación oficial de la sentencia. La Corte reconoció que aunque los jueces tienen el deber de discreción, la sanción impuesta fue desproporcionada y no necesaria en una sociedad democrática. Se consideró que el despido fue una pena excesivamente grave que terminó permanentemente con una carrera de 18 años de servicio exitoso. La Corte observó que la legislación moldava había sido enmendada posteriormente para permitir un rango de sanciones disciplinarias en lugar del despido automático. Se condenó al Estado a pagar 4.500 euros por daño moral y 5.000 euros por costas.