Resumen
Volvió a rechazar la demanda interpuesta por Spencer Elden, quien apareció en la icónica portada del álbum Nevermind de Nirvana cuando era solo un bebé, en 1991. El juez resolvió que la imagen no constituye pornografía infantil y comparó la fotografía con el retrato familiar de un niño desnudo en el agua. La causa, que llevaba más de dos años en litigio, involucraba a los miembros sobrevivientes de la banda, a Courtney Love y al fotógrafo que tomó la imagen.