Resumen
La Contraloría General de la República se pronunció sobre la facultad de una entidad licitante para declarar desierto un proceso licitatorio. El Hospital Roberto del Río inició un procedimiento de invalidación de la adjudicación y declaró desierta la licitación, debido a que las bases del concurso no definían los instrumentos para acreditar los criterios de evaluación, lo que impedía una adecuada evaluación. La Contraloría concluyó que la autoridad administrativa se ajustó a sus atribuciones al invalidar la adjudicación y declarar desierto el concurso, ya que las bases no cumplían con el contenido mínimo exigido por el artículo 22, N° 7, del decreto N° 250, de 2004, del Ministerio de Hacienda, y la invalidación se realizó conforme a los artículos 53 y 55 de la ley N° 19.880. Por lo tanto, no se formularon observaciones a dichas actuaciones.