Resumen del criterio jurisprudencial
Este tributo, también conocido como “impuesto digital”, grava con un 3% los ingresos de grandes plataformas tecnológicas que superan ciertos umbrales de facturación global y en Francia. Empresas como Digital Classifieds France, Airbnb y LBC France habían cuestionado su validez, alegando desigualdades y doble imposición. Tras analizar el caso, la Corte concluyó que las normas cumplen con los principios de igualdad y proporcionalidad en materia tributaria.