Resumen
La Acusación Constitucional, concebida como un mecanismo excepcional para exigir responsabilidad política a altas autoridades, ha sido progresivamente utilizada como herramienta de confrontación partidista. Inspirada en el impeachment norteamericano, su aplicación indiscriminada tensiona la separación de poderes y exige reformas que eviten su trivialización, diferencien sanciones y refuercen su carácter de ultima ratio.