Resumen del criterio jurisprudencial
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Rusia por utilizar tecnología de reconocimiento facial para identificar y detener a Nikolay Glukhin tras una manifestación pacífica en el metro de Moscú el 23 de agosto de 2019. Glukhin portaba una figura de cartón de un manifestante y un cartel alusivo a penas por protestas pacíficas. Las autoridades utilizaron reconocimiento facial en fotografías de redes sociales y cámaras CCTV para localizarlo y arrestarlo. Fue condenado administrativamente a una multa de 20.000 rublos. El Tribunal concluyó que el procesamiento de datos personales fue particularmente intrusivo y incompatible con los ideales de una sociedad democrática. Se ordenó el pago de 9.800 euros por daño moral y 6.400 euros por costas.