Resumen del criterio jurisprudencial
La Corte Europea de Derechos Humanos resolvió que Bulgaria violó el derecho a la libertad de expresión de Lyutvi Ahmed Mestan, político de origen turco y presidente del Movimiento por los Derechos y Libertades, quien fue sancionado administrativamente por hablar en idioma turco durante un acto de campaña electoral en mayo de 2013. Las autoridades búlgaras le impusieron una multa de 2.000 levs búlgaros (máximo permitido) por infringir el Código Electoral que prohibía el uso de cualquier idioma distinto al búlgaro en campañas electorales. La Corte consideró que la prohibición absoluta no era necesaria en una sociedad democrática y no correspondía a una necesidad imperiosa, siendo desproporcionada respecto a los objetivos legítimos. Bulgaria fue condenada a pagar 1.200 euros por daño moral y 3.200 euros por costas y gastos.